viernes, 23 de enero de 2015

DEBEMOS SENTIR EL AHORA

DEBEMOS SENTIR EL AHORA
Por: Maurice Nicoll

Para sentir el ahora es menester recobrar la conciencia.

Únicamente podremos sentir el aho­ra, conteniendo a este hombre del tiempo que gusta pensar acerca de la existencia de una manera propia.

El ahora penetra en nosotros con un sentido de algo superior al tiempo que pasa.

El ahora contiene todo el tiempo, toda la vida, y el eón de la vida.

El ahora es el sentido del espacio superior.

Y aquí las decisiones del hombre del tiempo no tie­nen ningún valor, pues ninguna de ellas surge del ahora.

Todas las de­cisiones que pertenecen a la vida en el tiempo, al éxito, a los negocios, a la comodidad, son decisiones acerca del 'mañana'.

Todas las decisio­nes acerca de lo que debemos hacer, acerca de cómo hemos de obrar, son decisiones del mañana.

Lo único que vale es lo que se hace en el ahora.

Y esta es siempre una decisión acerca de uno mismo y con uno mismo, aun cuando sus efectos pueden tocar a otras gentes 'mañana'.

El ahora es espiritual.

Es una condición del espíritu cuando se encuentra por en­cima de la corriente de las asociaciones del tiempo.

Los valores espiri­tuales nada tienen que ver con el tiempo.

No están en el tiempo, y no son asunto del tiempo.

A fin de poder retener el impacto o la impresión de su verdad, hemos de luchar con el tiempo, con toda noción de que es algo que pertenece al tiempo, y que el paso de los días lo aumentará.

Pues de lo contrario nos será muy fácil pensar que es demasiado tarde; nos será muy fácil disponer de esta excusa favorita del tiempo que pasa.

El sentimiento del ahora, es el sentimiento de certeza.

En el ahora se detiene el tiempo que pasa.

Y es en esta detención del tiempo cuando la propia comprensión tiene poder sobre uno.

Uno sabe, ve y siente en sí mismo, aparte de las cosas externas; y, sobre todo, uno es.

Este es el es­tado de la fe como yo entiendo que significó originalmente; es el sen­timiento cierto de que algo hay por encima del tiempo que pasa.

Maurice Nicoll



APLICACION PRACTICA A LAS IDEAS DEL TRABAJO


APLICACION PRÁCTICA DE LAS IDEAS DE TRABAJO
Por: Maurice Nicoll

Una de las cosas más extrañas que se entienden después de estar un tiempo en el trabajo es que rara vez lo aplicamos en las situaciones desagradables reales que tienen lugar al presente.

Claro es que se requiere mucha FUERZA para apartarse de una situación.

CONSTRUIR DICHA FUERZA………

Al mismo tiempo, podemos construir dicha fuerza tratando de no identificarnos con los aspectos nimios de la vida.

Un hombre, una mujer, en su estado natural —es decir, el hombre natural, la mujer natural, que no pueden separarse de la vida y son por consiguiente llamados maquinas— son personas que se desparraman identificándose.

RECUERDO DE SI………

Un momento de recuerdo de si, toda la idea del recuerdo de si, es reunir en uno mismo todos los elementos desparramados que quedaron pegados a los eventos.

Cuando el trabajo dice que un hombre debe recordarse a si mismo, quiere decir que ha de retirarse de todo lo que ha diseminado de si mismo entre grupos de cosas que no son realmente él mismo.

En los primeros días se dio una definición del recuerdo de si que es la siguiente: "salí de todas las cosas para entrar en mi mismo".

Ahora bien, en lo tocante a aplicarlo, recordemos la octava de trabajo: do = valoración de las ideas del trabajo.

La próxima nota de desarrollo en el trabajo —es decir, re— es la aplicación de las ideas del trabajo a uno mismo.

Aquí por ejemplo, hay una persona que está sufriendo.

Empero al mismo tiempo, si el sufrimiento es inducido por una combinación externa de cosas, es, quizás, un sufrimiento inútil.

No ve, por ejemplo, que está en un evento típico que pertenece a la vida y es compartido en ese mismo momento por millones de seres sumidos en el mismo evento —a saber, el identificarse con dicho evento.

Hablando idealmente, por mas terrible que sea el evento creado por la vida para una persona, ésta debe ser capaz de no identificarse, de no ponerse bajo el poder de el.

Pero esta es una medicina muy amarga.

Sin embargo, esta es la idea que respalda el trabajo.

Se dijo en los comienzos de la enseñanza que cada evento que le sucede a una persona le es propio y ella misma tiene que enfrentarse con el.

Además, hemos de comprender que cada evento es atraído por nuestro ser tal como se dice: "Nuestro ser atrae nuestra vida".

Esto significa que su ser atrae eventos que le suceden a usted porque la vida está constituida sencillamente con eventos de diferentes clases y en diferentes escalas.

Si intenta enfrentarse con la vida según el trabajo —a saber, si trata de aplicar las ideas del trabajo a los eventos de su propia vida, empezará a darse cuenta de lo que enseña el trabajo.

Le compete a usted tratar este extracto de la vida total llamado su propia vida, y uno de los instrumentos mágicos que puede empuñar es aprender a no identificarse con los aconteceres que constituyen su vida.

Ahora bien, el hombre natural o mecánico no lo puede hacer porque él es su propia vida.

Él es el evento.

Es incapaz de observar de qué modo toma los eventos.

¿Por qué no puede observar de qué modo toma los eventos?

Pues, simplemente por no observar cómo los toma.

Él es ellos.

No se da cuenta que puede reaccionar a ellos de una manera diferente.

Pero una vez que empieza a verlo, ya no es más un hombre natural, mecánico.

Ve que puede tomar la vida, los aconteceres, de una manera nueva, si trabaja sobre sí.

Pero ante todo debe observar que toma los eventos cotidianos de su vida siempre de la misma manera.

Una vez que se da cuenta de ello, entra en un desarrollo de si por entero nuevo acerca del cual el trabajo habla constantemente.

Lo que no entendemos es que la vida es un drama y que todos los aconteceres que suceden, crueles o no, en la vida, constituyen material para el trabajo y han de ser tomados como tales.

Algunas personas gozan de un buen apoyo en la vida, otras lo tienen malo, pero esto no hace diferencia alguna.

Se está aquí para separarse de la vida, que es al mismo tiempo agradable y desagradable, y a veces muy desagradable, hasta tenebrosa.

No hay hombre, no hay mujer, que puede cambiar la vida misma en esta tierra.

Cosas horribles suceden en la vida.

Pero esto no viene al caso.

El caso es que estamos acá para aprender una lección, y aprender todo cuanto enseña el trabajo —esto es, para aprender a tomar la vida correctamente mediante la aplicación de las ideas de trabajo.

Una vez que uno se deja debilitar y se pone bajo el poder de la auto-conmiseración debido a las tragedias que suceden en la vida, se ha perdido algo muy valioso.

Se toma la vida desde un punto de vista que habría de ser diferente.

Se toma la vida como punto de partida, no uno mismo.

En la vida cualquier cosa puede suceder y no es posible cambiarlo.

No cabe creer que es posible hacer respecto de la vida, del vasto proceso de vida.

Pero se puede cambiar la forma de tomar la vida.

Se puede impedir que nos afecte tan profundamente.

El hombre en relación con el cosmos real es un mero fragmento, una mera célula en el cuerpo, pero el hombre es en si mismo un todo, y puede construir ese todo manteniendo una correcta actitud hacia los eventos externos.

Estamos aquí para aprender algo y no para cambiar la vida.

Estamos aquí para aprender a cambiar nuestras reacciones, para encarar la vida.

Y si una persona tiene ideas equivocadas acerca de la vida creyendo que esta habría de ser justa, empieza con una actitud equivocada y no tardará en ser derribada y sufrirá inútilmente.

Es por eso por lo cual el trabajo dice que hemos de aislarnos de la vida, que hemos de estar herméticamente sellados a los aconteceres de la vida.

De otro modo las vicisitudes y cambios de la vida nos sumergirán en la desdicha.

Y así hemos de comprender que tenemos que construir poco a poco algo muy fuerte en nosotros con la ayuda del trabajo de modo que podamos soportar la cambiante escena, los momentos de felicidad seguidos por momentos de desesperación, con el fin de tener un centro de gravedad dentro de nosotros que nos impida conmovernos porque ahora somos felices y dentro de un momento seremos desdichados.

Al cabo de un tiempo se llega a un punto en que ya no importa ser feliz o no, porque se desea mantener en si mismo cierto punto de conciencia que es invulnerable.

Este es el comienzo del nacimiento de algo real en uno que no sufre la influencia de las circunstancias exteriores.

Entonces se obra en sentido opuesto —esto es, la maquina que antes era impulsada por los eventos de fuera es ahora manejada desde dentro— desde lo que está más alto que la vida.

Ahora bien, ¿se ha identificado hoy? ¿Y con qué evento? ¿Puede observar los eventos con los cuales siempre se identifica? ¿Qué eventos lo hicieron hoy negativo? Todo esto significa, ¿dónde se han puesto ustedes bajo el poder de la vida exterior? ¿Dónde han sido usados por la vida y, por el contrario, dónde se han recordado a si mismos? ¿Dónde la paradoja del sufrimiento lo atacó hoy, como, por ejemplo, la cocinera lo plantó, la madrastra vino a casa para que la cuiden, ha perdido su portafolios y hoy no se siente bien?

Recuerde, sean cuales fueren las circunstancias, si las toma como trabajo podrá liberarse de ellas sin que lo desalienten.

Maurice Nicoll



Y QUIEN SOY YO

Y QUIÉN SOY YO
Por: Ouspensky

Usted puede decir yo, al hablar de si mismo, sólo en relación con su trabajo con un objetivo definido: el estudio de si, el estudio del sistema, el recuerdo de si, etc.

En otras cosas debemos comprender que esto no es realmente usted, sino sólo una partecita de usted, imaginaria en su mayor parte.

Cuando usted aprenda a distinguir eso, cuando eso se convierta casi en un hábito (en el sentido de ser constante), se sentirá en el camino correcto.

Pero si siempre dice "yo" a todo sin discriminación, eso sólo ayuda a sus tendencias mecánicas y las fortalece.

¡Y qué cantidad de cosas hacemos sin querer hacerlas!”

Ouspensky


HAY DIFERENTES FORMAS DE RECUERDO DE SI

HAY DIFERENTES FORMAS DE RECUERDO DE SI
Por: Maurice Nicoll

IDEA-TRABAJO

Es menester que nos recordemos a nosotros mismos. Hay diferentes formas de recuerdo de si.

COMENTARIO

Una pregunta acerca de la principal disciplina de este trabajo —a saber, que hemos de recordarnos a nosotros mismos— es esta: "¿Cuál es el sí que he de recordar?"

Ahora bien, si un hombre recuerda su yo observante, se observará a si mismo: observará que está tratando de recordarse a si mismo —y esto se lo impedirá.

No es la misma cosa que recordarse a si mismo.

Si recuerda su si negociante, empezará a ocuparse de sus negocios y tal vez llame a alguien por teléfono.

El si negociante siente que puede hacer del mismo modo que el si observante siente que puede observar.

Si recuerda su si social ocurrirá lo misino.

Partirá con el a cuestas, pero sin que este lo lleve a parte alguna.

Los ejercicios especiales, que dejan la mente vacía, u otros semejantes, tendrán probablemente el mismo resultado.

Así cuando nos dicen de recordarnos a nosotros mismos y preguntamos: "¿Que si?", ¿cuál es la respuesta que podemos esperar casi con certeza?

Esperamos esta respuesta:

"El si que conoce su propia nada".

Si, esta sería una forma completa de recuerdo de si.

El trabajo se propone hacernos ver gradualmente que no podemos hacer.

Una persona dice: "Por supuesto puedo hacer"'.

El Trabajo se refiere a un "hacer" diferente a la idea de vida de hacer.

Por ejemplo, en el sentido del trabajo, cambiarse a sí mismo es hacer.

¿Por que?

Porque "hacer" en el sentido de vida es simplemente reaccionar mecánicamente, aunque la gente se atribuye este "reaccionar a la vida" como un hacer consciente y no puede ver esta idea.

Las reacciones mecánicas no cambian a nadie.

La gente se excita creyendo que está haciendo.

Pero cambiar la acción que la vida ejerce sobre usted mediante un trabajo interior sobre las impresiones es con certeza empezar a hacer.

Si es capaz de comenzar con las cosas cotidianas más pequeñas, se dará cuenta de lo que esto quiere decir.

Si decimos que uno de los significados del recuerdo de si es recordar el trabajo en algún momento de la vida en que ésta, digamos, lo induce a ser negativo, entonces tenemos aquí una idea practica del recuerdo de si.

Pero una persona que ni siquiera lleva el trabajo a la intimidad de su existencia personal no puede, desde luego, conectarse con el y con su poder.

Imagina que mantiene su calma y hasta que es encantadora, pero cuando le ocurre algo desagradable, se comporta como siempre y el Trabajo se va a todos los diablos.

Claro esta, no es el trabajo el que se va a todos los diablos, sino su miserable y pequeño ser.

¿Nunca ha visto una mona, vestida de seda?

Maurice Nicoll




EL RECUERDO DE SI Y SU IMPORTANCIA

EL RECUERDO DE SI Y SU IMPORTANCIA
Por: Maurice Nicoll

IDEA-TRABAJO

El Hombre no es propiamente consciente. Para llegar a serlo, es preciso que se recuerde a si mismo. Pero primero ha de observarse a si mismo durante largo tiempo para darse cuenta que está dormido.

COMENTARIO

El trabajo se refiere al recuerdo de si desde diferentes ángulos.

El primero es que el hombre, capaz de estar en cuatro estados de conciencia, solo conoce dos, el así llamado estado de vigilia, al cual toma como plena conciencia, y el sueño.

No obstante, ambos estados son llamados sueño por el trabajo.

Por esta razón habla de la humanidad dormida, de los males de la vida que serán incurables mientras el hombre esté dormido, etc.

Expresa que el hombre debería estar normalmente en el tercer estado de conciencia al que denomina estado de recuerdo de si, de percepción de si y de conciencia de si, y que ha nacido para estar en dicho estado.

Pero el hombre se dejo dominar por el sueño, debido al hipnotismo.

La parte de la enseñanza que estamos estudiando es -de una importancia tal que es menester repetirla muchas veces.

Al observar a los otros, al observar el mundo, al observarnos, comprendemos gradualmente que la razón por la cual las cosas son como son se debe a que el hombre está sumido en un sueño hipnótico.

Esta es la verdadera explicación.

Y esta idea fue enseñada durante miles de años.

Pero tan poderoso es el hipnotismo ejercido sobre la humanidad en la tierra que es casi imposible comprenderlo.

El hombre debido a ese hipnotismo cree estar despierto, plenamente consciente, tener mi ser real, una voluntad real, un "yo" real, y conocerse a si mismo y poder hacer.

No discierne que es una maquina y que todo lo que hace es la maquina que lo hace y que se atribuye mil y una cosas que no posee.

"Porque", como dijera una vez Gurdjieff, "este sueño del hombre, al que me estoy refiriendo, no es un sueño ordinario, sino un sueño hipnótico".

Hablemos ahora del recuerdo de si desde otro ángulo.

Cabe hacer la siguiente pregunta: "Si, como se dice, el trabajo enseña que el estado normal de conciencia en un hombre debería ser el de recuerdo de si, ¿cómo se expresaría la diferencia entre un hombre que se recuerda a si mismo y un hombre que no lo hace y vive en el así llamado estado despierto de conciencia?"

La respuesta que el trabajo da a dicha cuestión es: "si —la diferencia puede expresarse de una manera muy clara—

El acto de recuerdo de si crea nuevas energías que no se forman en un hombre dormido".

Ahora bien, para comprender lo que esto significa, es necesario estudiar los tres alimentos del hombre y la transformación de estos tres alimentos que tiene lugar en la maquina humana.

En este comentario empezaré por preguntar si se cree que el hombre por medio del recuerdo de si pueda vivir más tiempo que otro que no se recuerda a si mismo, en el supuesto caso que experimentaran las mismas dificultades como una alimentación inadecuada, la exposición a condiciones desfavorables, etc.

Desde el punto de vista del trabajo la respuesta es —Si—.

¿Por qué?

Porque el hombre que se recuerda a si mismo crea energías mediante la transformación del alimento de impresiones.

El trabajo enseña que el hombre vive de tres alimentos —no de un solo alimento—.

El alimento más importante es llamado "impresiones"; el segundo en importancia es el "aire"; el menos importante es el "alimento" —el alimento común—.

Sin impresiones un hombre no puede vivir siquiera un instante.

Sin aire no puede vivir siquiera un minuto.

Sin alimento puede vivir un mes o más.

Ahora bien, el alimento ordinario al entrar en el cuerpo sufre sucesivas transformaciones que lo convierten en sustancias cada vez más finas.

En la naturaleza todo obra por medio de transformaciones.

El huevo se transforma, etapa tras etapa, en un ave o una serpiente, la semilla en un árbol.

Es extraño que tantas gentes consideren la palabra transformación con recelo, sin darse cuenta que su propia existencia fue llevada a cabo por una serie de transformaciones en la matriz, acerca de las cuales nada saben, y que el hecho de estar vivas se debe a transformaciones que se producen a cada instante en su cuerpo.

Dan por supuesta su propia existencia y no ven misterio alguno en ninguna cosa.

Esto es lo que cuenta.

El hombre, al presuponer todo, no puede crecer, no puede desarrollarse.

El sentimiento de lo milagroso es ahogado.

Maravillarse ante la propia existencia no entra simplemente en su limitada conciencia.

Sigamos hablando de la transformación.

El fuego arde en el hogar a causa de una transformación.

El pasto crece debido a la transformación.

La oruga que se convierte en mariposa es transformación.

El pensamiento se transforma en la mente en palabra.

Todo lo que se ve psicológicamente, espiritualmente, es transformación.

Si —todo es transformación salvo, en lo que respecta al Hombre, lo que esta situado en cierto lugar—.

Ese lugar es aquel donde se reciben las impresiones.

No transformamos lo que nuestros ojos ven y nuestros oídos oyen.

El alimento recibido por la boca es transformado primero por el estómago.

El aire es transformado por los pulmones.

Pero las impresiones que penetran en el cerebro no son transformadas.

Este es el punto sobre el cual hace tanto hincapié el trabajo.

Aquí (en el punto donde se señala la entrada de las impresiones), se advierte que no llegan a ser algo más sutil.

Siguen siendo 48.

El trabajo enseña que si el hombre se recuerda a si mismo, 48 pasará a ser 24, y 12.

En este lugar se produce el primer choque consciente que es llamado choque del recuerdo de si.

De lo dicho es visible que este choque debe llevar a la transformación.

Asi como el alimento ordinario es transformado para nosotros sin ayuda —asi tambien el alimento de las impresiones debe ser transformado de una manera similar—.

Pero tal como somos no es transformado.

Los bifes de vaca, por asi decir, siguen siendo bifes de vaca.

Pues bien, si esto ocurriera con el alimento ordinario pereceríamos.

Ahora bien, un hombre recibe sus problemas de vida, sus situaciones de vida, sus acertijos de vida, en la forma de impresiones.

Este aspecto de la vida no entra como un bife físico, sino en otra forma.

Estamos expuestos al alimento de los bifes físicos en ciertas ocasiones y poseemos el aparato que nos fue dado para digerirlos —esto es, para transformarlos—.

Pero no entendemos —y, me doy cuenta, no podemos— entender la idea correspondiente de estar expuestos a situaciones, problemas y todo lo demás psíquicamente, espiritualmente.

¿No se da cuenta que una situación que se produce de súbito como: "Qué espanto, X se ha peleado con su mujer", o "He perdido mucho dinero en una carrera de caballos", etc., etc., son todos "bifes", por asi decir, que entran por la vía de las impresiones —esto es, principalmente a traves de los ojos y los oídos— esas otras bocas en nuestro rostro que son distintas de la nariz y la boca?

Cada abertura recibe un material diferente.

Y, como se dijo, tenemos para la nariz y el aire un aparato transformador llamado los pulmones, y para la boca y el alimento un aparato transformador llamado el estómago.

Pero, lo repito, no tenemos un aparato transformador para las impresiones —y debemos crearlo nosotros mismos.

Esta es la razon por la cual el trabajo es llamado psico-transformismo.

Debemos aprender a transformar las impresiones, que son psicológicas.

De otro modo la vida permanece sin ser digerida, sin ser transformada, en cuyo caso no se producirá el desarrollo interior.

Recuerden que el hombre, según el trabajo, fue hecho como un organismo capaz de desarrollo propio.

Ahora bien, para transformar la vida es necesario recibir impresiones de una nueva manera y esto es llamado el primer choque consciente —al cual se le da el nombre de recuerdo de sí —.

Ahora bien, un hombre dormido se identifica con cada situación —esto es, con cada impresión que viene por la vía de los ojos o los oídos—.

Si no tuviera ojos ni oídos la situacion que padece a todo lo largo del día no existiría para él.

Asi se ve que nuestra vida psicológica, nuestro problemas, nuestras preocupaciones, y asi sucesivamente, se deben todos a las impresiones que entran por los oídos y los ojos —y, lo subrayare— ¿cómo reaccionan ustedes a esas impresiones? una vez que lo aprehendan, una vez que perciban su significado, penetran en el Trabajo en sentido real.

Cuando un hombre se recuerda a si mismo en un momento de apremio en que le fuera fácil identificarse con cualquier cosa, ya se ha dado a si mismo el primer choque consciente.

Maurice Nicoll



EL RECUERDO DE SI NOS PROVEE DE UN MEJOR ALIMENTO

EL RECUERDO DE SI NOS PROVEE DE UN MEJOR ALIMENTO
Por: Maurice Nicoll

El trabajo enseña que el significado inmediato del recuerdo de si es el de proveer un mejor alimento para todas las células del cuerpo. 

Por el contrario, el identificarse con todas las cuitas de la vida, el ser negativo, pesado, celoso, desdichado, y así sucesivamente, que significa la ausencia de recuerdo de si, es un mal alimento para todas las células del cuerpo.

Un acto de recuerdo de si, en medio del tumulto de la vida, otorga nueva fuerza. 

El cuerpo entero se siente más ligero, porque entonces las células que componen el cuerpo reciben un nuevo alimento —una clase de alimento superior a las vitaminas—. 

El cuerpo necesita un alimento apropiado según la psicología. 

Las relaciones del cuerpo con el estado en que uno mismo se halla, esto es, el propio estado psicológico, son muy íntimas. 

Un estado negativo de depresión, un estado de preocupación, un estado de ansiedad, producen un alimento dañoso para el cuerpo. 

El trabajo enseña que las relaciones entre el cuerpo y la mente son muy finas, sutiles y definidas. 

Los malos estados de la mente, en especial las malas emociones —tales como las mezquinas auto-emociones, la antipatía, el aburrimiento, -etc. — retardan el correcto trabajo de las células en el cuerpo.

Por eso el trabajo enseña que el esfuerzo de trabajar sobre si mismo, de captar el propio comportamiento en un momento cualquiera y transformarlo por un acto de recuerdo de si cambia la química de las células en el cuerpo. 

El hombre puede estar dormido en la vida aunque parezca muy ocupado. 

El hombre puede estar despierto en la vida aunque esté muy ocupado. 

Los resultados son totalmente diferentes. 

Si un hombre estudia lo que significa el recuerdo de si por haber comprendido que no se recuerda a si mismo sino que es simplemente una maquina que reacciona siempre de la misma manera a las condiciones exteriores, empieza a discernir de qué trata el trabajo. 

Si se hace la ilusión de que está perfectamente tal como es, el trabajo permanece cerrado para él. 

Significa que en su interior las partes superiores activas de los centros ordinarios permanecen cerradas para él.

Por eso vive, completamente en el sótano de él mismo, de su casa. 

Un hombre, debería aprender al cabo de un tiempo qué significa trabajar sobre sí y no seguir siendo una mera función de las condiciones externas —esto es, trastornado, aburrido, desdichado, cuando para él las condiciones externas no son agradables y excitado y entusiasta cuando las condiciones externas son favorables. 

Esto es vivir en los opuestos. 

Entonces se es en verdad una maquina impotente que va de la desdicha a la felicidad y de la felicidad a la desdicha. 

No se hace nada para crear la propia vida, para crearse, en suma, a uno mismo. 

La vida entonces nos arrastra como una correa de transmisión hace funcionar centenares de pequeñas maquinas. 

Este no es un estado deseable, porque entonces no hay nadie, se es en realidad nadie, sin el poder de transformar una situación cualquiera. 

Se gasta todo el dinero y luego no se tiene nada, por así decirlo. 

No hay fuerzas de reserva. 

Nada se crea en uno mismo.

En este caso uno está identificado con cuanto sucede.

En otras palabras, es no recordarse a uno mismo. 

Si un hombre, en un desdichado y característico evento de los cuales hay muchos característicos y estereotipados ya hechos de medida —si se identifica plenamente con ellos, pierde fuerza—. 

Es una maquina, que reacciona mecánicamente contra esos eventos característicos y estereotipados, ya preparados para él, como los saltos en una carrera de obstáculos. 

Si, en verdad se asemeja a esto. 

Llega a un salto típico y cae de bruces.

Pero si se recuerda a si mismo no tiene por que hacerlo —en especial si puede decirse a si mismo: "Esta es una situación típica que comparto con millones de otras personas en este momento"—. 

Esto nos priva de su sabor único.

Ahora repetiremos —"el trabajo enseña que el recuerdo de si quiere decir al punto mejor alimento para las células del cuerpo"— 

Pero permítanme que les recuerde que el recuerdo de si depende en última instancia de sentir algo superior en uno mismo. 

Cuando un hombre aplica prácticamente la enseñanza del trabajo a sí mismo empieza, por así decir, a volar por encima de la superficie de la tierra. 

Las cosas con las cuales tropezaba ya no lo hacen tropezar más. 

En otras palabras, está viviendo en un hilo telegráfico más alto —en un nivel ligeramente más elevado—. 

Lo que hubiera sido una catástrofe es ahora tan sólo un incidente momentáneo. 

Les pido a todos ustedes que piensen y reflexionen sobre el significado de "recordarse a si mismo" en medio de las cuitas y ansiedades y, en suma, en medio del tumulto de los estereotipados incidentes diarios, de los eventos diarios de la vida. 

De este modo, para cambiar de imagen, ya se empieza a comprender cuál podría ser el significado de "andar sobre el mar" de uno mismo —en mi caso, el de andar sobre Nicoll, y así por encima de él.

EL RECUERDO DE SI EL PRIMER CHOQUE CONSCIENTE Y LA MENTE SENSUAL

EL RECUERDO DE SI EL PRIMER CHOQUE CONSCIENTE Y LA MENTE SENSUAL
Por: Maurice Nicoll
                         
La Esencia proviene de lo alto y se viste con un cuerpo que esta construido con los materiales aportados por ambos padres, y limitado por ellos.

Mediante el cuerpo la Esencia se pone en contacto con el mundo.

El cuerpo trae lo que ha heredado de los padres.

El cuerpo en si ocupa tres dimensiones.

Lo que es hereditario esta en la cuarta dimensión, esto es, en el tiempo, en la línea de los antepasados.

La Esencia, aunque íntimamente conectada con el cuerpo, no es lo mismo que el cuerpo.

El cuerpo perece, pero la Esencia no.

Cuando, debido a una de las muchas falacias de la mente sensual, nos tomamos a nosotros mismos como nuestros cuerpos, obtenemos una impresión equivocada de nosotros mismos.

De ello resulta que no podemos recordarnos a nosotros mismos.

Ello se debe porque tomamos el cuerpo visible como nosotros mismos y somos incapaces de tener otra idea de nosotros mismos salvo una idea sensual.

Porque para la mente sensual solo existe lo que puede ser aprehendido por los sentidos externos.

Para ella, por lo tanto, la muerte del cuerpo es el fin del hombre y todo lo que se diga en contra es tontería.

Una vez hice una colección de los epítetos característicos empleados por la gente sensual.

Tonterías, cuentos de hadas, farsas, idioteces, ñoñerías, palabras sin sentido, insensateces, niñerías, etc.

Desde luego, la idea de la Esencia carece de sentido.

No se la puede ver.

Nunca se ve lo que ordena las cosas.

Ahora bien, la mente sensual en nosotros no es capaz de admitir que el natural mundo tridimensional depende y esta ordenado por un mundo sobrenatural en otras dimensiones.

Ni tampoco puede aprehender que la Esencia entre y salga por una dimensión no accesible a nuestros muy limitados sentidos.

Pero la mente que piensa psicológicamente es capaz de captarlo.

También nos permite recordarnos a nosotros mismos.

Les he señalado muchas veces que la Oración del Señor empieza con el Recuerdo de Si —pues cualquiera plegaria que no lo hace es fraudulenta y pura pérdida de tiempo—.

Dice: "Padre nuestro que estas en los Cielos." Ignora completamente al padre que nos proporcionó la mitad del material de construcción para nuestros cuerpos.

Se refiere a la Esencia, para la cual no hay padre en esta tierra.

Pues bien, cuando vemos todo esto con nuestra comprensión interna, empezamos a recordarnos a nosotros mismos.

La mente sensual, que solo se basa en la evidencia de los sentidos, cuando se le habla acerca de estas cuestiones las niega y no puede hacer de otro modo.

En realidad no habría que decirle tales cosas, salvo en parábolas o de la manera indirecta que emplee el Trabajo.

Aquí cabe citar las siguientes palabras: "Por eso les hablo en parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden."

Y otra frase, utilizada en otro lugar, se refiere otra vez a la mente-sensual: "El mundo no puede recibir el Espíritu de Verdad porque no lo busca ni lo conoce."

Nos damos cuenta, pues, cuan necesario es desarrollar el pensar psicológico, aquel que va más allá de los sentidos, para poder captar que tenemos dos fuentes de origen o dos padres, una conectada con el cuerpo y la otra con la Esencia, que lo sensual no busca ni conoce.

Esto hace que el Recuerdo de Si sea posible.

Ahora bien, el hombre no puede cambiar, no puede sufrir ningún psico-transformismo, a no ser que su mente cambie, y su mente no puede cambiar a no ser que el Universo cambie para él, y a no ser que cambie su sentimiento de Yo.

Grábenlo cuidadosamente y reflexionen sobre este particular.

Tener los mismos pensamientos y las mismas perspectivas del mundo y el mismo sentimiento de Yo que siempre se tuvo, significa que una persona es exactamente lo que siempre fue y si piensa de otro modo se engaña a si misma.

Y esto a todos nos gusta hacer.

Cambio significa definitivamente cambio; y en este caso cambio significa cambiarse a sí mismo —en todas las direcciones—.

Si usted cambia, el Universo cambiará y cambiará su sentimiento de Yo.

Ahora bien, si piensa según las ideas que el Trabajo le enseña, empezará a pensar diferentemente, y este es el punto de partida de todo lo demás.

Este Trabajo trata de enseñarle a pensar de una manera nueva, acerca de lo que es usted y de lo que es el mundo.

Cuántos son los que oyen; pero que no oyen.

Se le dijo al Sr. O. en sus experimentos acerca de cambiar el sentimiento de Yo temporaria y artificialmente —después de haber pasado por la región habitada por tramposos, esto es, por "Yo" que le mentían e intentaban atraerlo y engañarlo, como suelen hacer tantos— que debía "pensar en otras categorías".

Esto significa pensar de una manera nueva.

Se le mostró, por ejemplo, que ya no podía pensar en si mismo como siempre lo hizo.

Era necesaria otra categoría.

Recordaran que cuando, bajo la influencia de una droga, paso a través de lo que llamaba el segundo umbral, tuvo el sentimiento de haber estado en contacto con otra persona que era él mismo.

Dice: "Me puse en contacto conmigo mismo, con el sí que esta siempre conmigo, y siempre me decía algo que no podía comprender y ni siquiera oír en los estados corrientes de conciencia. ¿Por qué? Porque en el estado ordinario de conciencia miles de voces están creando al mismo tiempo lo que llamamos nuestra conciencia, nuestros pensamientos, sentimientos y estados de ánimo, nuestra imaginación. Esas voces ahogan el sonido de la voz interior."

Agrega que, solo cuando el clamor de esos "Yo" son aquietados por algún medio, puede oírse la otra voz.

En mi caso esto será yo mismo, no Nicoll.

Ahora bien, en nosotros la mente sensual es muy poderosa.

A menudo nos domina durante días.

Dice: "Yo soy Nicoll."

Para ella no existe otro sí que el sí corpóreo y el cerebro visible.

No puede haber un sí conectado con la Esencia, distinto por su origen del sí corpóreo.

El piano y el pianista son la misma cosa.

Pensar de otro modo seria pensar acerca de uno mismo en una categoría no-sensual.

Empero, conozco por experiencia que hay en mí otra persona más esencial y real que Nicoll.

Esta persona, que es yo mismo, no habla mi lenguaje.

Por esta razón es necesario que intente estudiar su lenguaje, que no es idioma nacional y que a veces solo se expresa por sentimientos cambiantes, delicados y coloreados, como flores (que Nicoll pisotea con zapatones), y a veces por cosas y personas vistas, como en una comedia, y otras veces, por significados súbitos, sin palabras, que conectan una cosa con otra.

Lo que esa persona, que es yo mismo, me comunica, nunca lo hace, al parecer, en términos sencillos e inequívocos de sí o no, sino que se presentan en una forma elevada de paradojas, muy irritantes para la practica mente sensual.